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Mostrando las entradas etiquetadas como cuento corto

Aviso, se busca

Desde el escritorio de Usher ¿ Existes? ¡Por supuesto que no existes!, eres sólo un sueño de esta mente sin sentido mía que te observa desde un punto. Desde un plano que no parece ser este.  El problema aquí entonces es, ¿cómo es que existes?.. Bailas, juegas, me sonríes, te preocupas, te entristeces y jugamos al deseo, al sexo, al pudor de tomar tu cuerpo entre mis manos, recorrer tu piel de ángel, de muñeca de porcelana, blanca, pálida, pero llena de fuego; de besar tus labios delicados y rojos como la sangre. Sentir como tu mirada de un azul profundo me cuestiona y se llena de furia cuando te enojas o alegría cuando jugamos a fortalecer esa conexión perfecta que tenemos, cuando sabemos todo lo que siente el uno del otro, todo sin expresarnos la más mínima palabra. Los te amo, las cursilerías y demás cosas ñoñas de novios sosos nos sobran. Amo que seas tan delicada de figura como una muñeca de porcelana, pero con una actitud aguerrida e independiente... ¿Estaré...

¿Cómo se hacen las nubes?

Desde el escritorio de Usher Tonatiuh estaba sentado ya a la mesa mientras su madre Tonantzin preparaba la mesa y servía la comida. El niño miraba hacia la ventana y admiraba el paisaje cuando preguntó: -Madre ¿cómo se hacen las nubes?- La madre terminó de servir la mesa para su hijo y ella, se sentó a la mesa y mirando hacia la ventana le dijo: -Muy temprano, antes de que se despierte el sol, antes de que se despierten los gallos, antes de que se despierte la gente que trabajará en el campo, se levanta una gran señora, alta, muy alta, se sienta sobre el Popocatépetl, se acomoda su telar de cintura y con un hilo blanco y suave, muy suave comienza a tejer las nubes-.

Abre a:

Desde el escritorio de Usher Buenas noches Saint Louis… Se prende el foco de la lámpara de mesa como una alarma en el cuarto de Jake y Addry. Él -que duerme en el sillón- se acomoda en la cama al lado de ella, la abraza y hace como que está dormido. Cinco minutos después entra en la habitación una pequeña niña pelirroja de unos cinco años. -¡Papi, mami, ya es el día, ya es el día!- La pequeña niña salta a la cama emocionada, sus padres comienzan la rutina de despertarse. -Vamos a arreglarnos para este día princesa y dejemos que papi lo haga- Addry toma a la niña en brazos y la lleva a su cuarto para vestirla y peinarla. Jake también se viste y se arregla; se sabe el guión de memoria para este día, ir al parque con su hija y Addry, fingir que son la pareja ideal, tomarse de la mano (20 dólares), darse un beso tierno (15 dólares cada uno), abrazarla por la cintura (35 dólares), beso apasionado frente a la familia (70 dólares). Toca Addry  a la puerta de su cuarto:...

Visita

Desde el escritorio de Usher Sabes, hace mucho que no caminaba por aquí… Tanto tiempo de no verte, de no saber que estabas aquí, para mí. Yo pensé que tu espera había acabado, se había ido en el viento frío del primer invierno. Pero te encuentro aquí y no sabes la alegría que me provoca el encontrarte ahora, aquí en este tiempo y en este espacio.  Me gusta que sigas siendo tan reservada sabes, nunca nada más allá de tu dulce sonrisa, de tu tierna mirada. No sabes… cuánto lamento el haberme alejado por tanto tiempo de tu lado… Y ahora duele el hecho de que sólo puedo verte por momentos, que a veces pasan efímeros en el reloj…  Hay tanto que contarte, tanto que mostrarte, pero el tiempo se me vuelve insuficiente, ¿no sé si la vida sea suficiente? Muero porque sepas cuántas veces vi tu rostro en las estrellas de esas noches de trinchera… Fue maravilloso… -Señor se acabó su tiempo- -Nos vemos Helen, volveré mañana- La besé como siempre y como siempre la dej...

¿Acaso alguien responde?

Desde el escritorio de Usher Vuelve octubre, pero tú no vuelves. ¿No sé qué estoy esperando?, doy vueltas por toda la sala, paso entre las ventanas reflejando mi sombra en el piso de la estancia… ¡Maldita sea, ya no escucho tus pasos!, ¡esa voz que tanto alivio me daba! ¿Dónde estás? Sigo dando vueltas por la estancia, no te escucho. Sigo atendiendo el tiempo en el enorme reloj… tic… tac… tic… tac… Esta desesperación por tu ausencia está causando que alucine contigo, tu perfume, tu cara, tu cuello, tus ojos, tus labios… ¿Por qué has muerto? Todos los días reclamo, cuestiono, interpelo el por qué te arrancaron de mi lado y sólo escucho el triste silbido del viento entrando por las ventanas, entrando y saliendo. Entre los árboles, moviendo sus ramas. Entrando en mi oído, diciendo: “la perdiste”. Vuelve el día y como siempre, estoy tirado en la otomana, mirando el infinito en el techo donde con sangre, mi sangre, he escrito tu nombre. Marina

Quiero sacarte esos ojos (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

Desde el escritorio de Usher Se sentó volteando la silla, mirando a su presa, sabía lo que tenía y lo que iba a hacer, se paró, miró a su víctima con delicia, como saboreando la hazaña a realizar…- Natalia es una chica que da la apariencia de cualquier otra señorita, va a trabajar, vuelve a su casa, hace sus quehaceres y en las noches va a los bares a divertirse y tal vez a conseguir una aventura. Llegando la noche se arregla, se viste muy hermosa con un pantalón de mezclilla entallado, tacones rojos, una blusa negra con un bello escote y como siempre una sesión de maquillaje solo para resaltar su belleza natural. Sale sola, no ha llamado a sus amigas esta vez para que le acompañen en sus juergas, es así todos los últimos viernes del mes. Revisa que todo esté bien y se lleva su clásico encendedor de gasolina, luego de ir de un lado a otro por la ciudad pide al taxista que pare, desciende del vehículo y entra al bar, disfruta de la música, el ambiente, de la gent...

Nocturne in C Sharp Minor No. 20

Imagen
Desde el escritorio de Usher Era una noche apacible, él, luego de ver a su amada descansando en su tumba volvió al estudio de su gran y rústica mansión victoriana, cerró las grandes puertas de roble de la estancia, fue hacia donde tenía las botellas de licor, tomó un vaso de la repisa que compartían botellas y copas, se sirvió un vaso de whisky y lo llevó a su lugar de lectura, un gran sillón de color vino de un gran respaldo.    Depositó el vaso en una mesita y luego fue hacia una gran consola, abrió las puertas donde tenía los discos y comenzó a revisar su colección. Por fin, al decidirse por uno lo tomó, lo sacó de su envoltorio y lo puso en el tocadiscos, posteriormente fue plácidamente a su sillón, tomó un trago de whisky, sacó un revolver de su chaqueta y lloró amargamente cuando empezaron a sonar las notas de una vieja canción, que antes recordaba con toda alegría....   Lloró y lloró durante toda la pieza, recordaba esos momentos en que ella jugaba en el jardí...

¡No eres virgen! (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

Desde el escritorio de Usher -¡No eres virgen!- gritó él fúrico mientras con sus dedos le sacaba los ojos a su amante y ante los gritos de su víctima él le cortó la yugular con una fuerte mordida… Rodolfo vive en el departamento 704 del edificio en el 760 de la Adolfo López Mateos, es un chavo pacífico al que le gusta todos los días dar de comer a los perros callejeros, siempre una gran bolsa de comida. Hoy ha llevado a su nueva conquista a su departamento, está nervioso, ansioso, con ganas de comérsela pronto… cuando entran en el apartamento él la deposita en el sillón de la sala y la besa sin parar, ella solo se deja amar, pareciera que es la primera vez que su cuerpo siente unos labios que le besan en todas partes. Casi todas partes, los labios de Rodolfo aún no tocan los de ella, él espera… Es morena, pelo corto pintado de rubio, ojos de color café, formas pronunciadas. Rodolfo le quita la blusa y deja al descubierto los grandes senos de su amante se los come a ...

Desde el escritorio de Usher | Ahora duerme, pero dentro de poco ella despertará y verás lo hermosa que es (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

-Ahora duerme, pero dentro de poco ella despertará y verás lo hermosa que es- decía él mientras tomaba de los hombros a la señorita, quien comenzó a temblar de miedo…     Ernesto llevó a su nueva "amante" por las escaleras de los apartamentos en el 760 de Adolfo López Mateos, ella era de pelo negro y largo, como a él le gustan, cuello delicado y rasgos finos casi como los de su esposa, a quien él amaba demasiado, como a nadie en el mundo. -Aquí es, el apartamento 364- Ernesto abrió la puerta y le ofreció la entrada a la dulce chica quien sin más decidió entrar al recinto, para después de que él cerrara la puerta rodearle con sus brazos el cuello y darle un beso apasionado, aunque él no dejaba de mirar en dirección a una de las habitaciones, parecía como si mentalmente se comunicara con alguien en ese recinto.   Él entonces besó el fino cuello que poseía tan dulce chica, para luego comenzar a desnudarle el pecho y dejar al descubierto sus del...

Quiero crear a mi hombre perfecto (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

Desde el escritorio de Usher -Quiero crear a mi hombre perfecto-, dijo ella mientras jugaba con la lengua con la aceituna del martini que había preparado.    Elisa había traído a su nueva adquisición a su departamento, el 524 en el 760 de Adolfo López Mateos, un tipo cuyo nombre poco importaba, ya que realmente pudiera llamarse Rodolfo, Valentino o incluso Casimiro y eso era indiferente para ella que había llevado ya a miles de hombres a su residencia.     -Siéntate donde quieras mientras yo te preparo algo de tomar- -Está bien mi sexy barman- dijo el tipo mientras la abrazaba por atrás y le besaba el cuello, ella sonreía y pensaba en cuantas veces había escuchado antes esa estúpida frase y había sentido el mismo beso en la misma parte de su cuerpo, cuando el tipo la soltó ella entró a la estrecha cocina y sacó unas cuantas botellas de la alacena, comenzó a preparar dos tragos, un martini para ella y su "bebida especial" para su invitado y ...