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¡No eres virgen! (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

Desde el escritorio de Usher -¡No eres virgen!- gritó él fúrico mientras con sus dedos le sacaba los ojos a su amante y ante los gritos de su víctima él le cortó la yugular con una fuerte mordida… Rodolfo vive en el departamento 704 del edificio en el 760 de la Adolfo López Mateos, es un chavo pacífico al que le gusta todos los días dar de comer a los perros callejeros, siempre una gran bolsa de comida. Hoy ha llevado a su nueva conquista a su departamento, está nervioso, ansioso, con ganas de comérsela pronto… cuando entran en el apartamento él la deposita en el sillón de la sala y la besa sin parar, ella solo se deja amar, pareciera que es la primera vez que su cuerpo siente unos labios que le besan en todas partes. Casi todas partes, los labios de Rodolfo aún no tocan los de ella, él espera… Es morena, pelo corto pintado de rubio, ojos de color café, formas pronunciadas. Rodolfo le quita la blusa y deja al descubierto los grandes senos de su amante se los come a ...

Desde el escritorio de Usher | Ahora duerme, pero dentro de poco ella despertará y verás lo hermosa que es (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

-Ahora duerme, pero dentro de poco ella despertará y verás lo hermosa que es- decía él mientras tomaba de los hombros a la señorita, quien comenzó a temblar de miedo…     Ernesto llevó a su nueva "amante" por las escaleras de los apartamentos en el 760 de Adolfo López Mateos, ella era de pelo negro y largo, como a él le gustan, cuello delicado y rasgos finos casi como los de su esposa, a quien él amaba demasiado, como a nadie en el mundo. -Aquí es, el apartamento 364- Ernesto abrió la puerta y le ofreció la entrada a la dulce chica quien sin más decidió entrar al recinto, para después de que él cerrara la puerta rodearle con sus brazos el cuello y darle un beso apasionado, aunque él no dejaba de mirar en dirección a una de las habitaciones, parecía como si mentalmente se comunicara con alguien en ese recinto.   Él entonces besó el fino cuello que poseía tan dulce chica, para luego comenzar a desnudarle el pecho y dejar al descubierto sus del...

Quiero crear a mi hombre perfecto (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

Desde el escritorio de Usher -Quiero crear a mi hombre perfecto-, dijo ella mientras jugaba con la lengua con la aceituna del martini que había preparado.    Elisa había traído a su nueva adquisición a su departamento, el 524 en el 760 de Adolfo López Mateos, un tipo cuyo nombre poco importaba, ya que realmente pudiera llamarse Rodolfo, Valentino o incluso Casimiro y eso era indiferente para ella que había llevado ya a miles de hombres a su residencia.     -Siéntate donde quieras mientras yo te preparo algo de tomar- -Está bien mi sexy barman- dijo el tipo mientras la abrazaba por atrás y le besaba el cuello, ella sonreía y pensaba en cuantas veces había escuchado antes esa estúpida frase y había sentido el mismo beso en la misma parte de su cuerpo, cuando el tipo la soltó ella entró a la estrecha cocina y sacó unas cuantas botellas de la alacena, comenzó a preparar dos tragos, un martini para ella y su "bebida especial" para su invitado y ...

Fue porque no me dejaba dormir (Crónicas del 760 de Adolfo López Mateos)

Desde el escritorio de Usher Y cuando llegaron, entraron al cuarto y lo vieron, estaba en un rincón, acurrucado en una esquina con los ojos bien abiertos susurrando: "yo lo hice... fue porque no me dejaba dormir…"   Eran las 23:36 horas cuando dos oficiales de policía arribaron al 760 de la calle Adolfo López Mateos, un edificio de diez pisos con varios departamentos, atendiendo el llamado de los vecinos que se quejaban de alaridos, los cuales salían de uno de los departamentos en el segundo piso del inmueble.   Al llegar los oficiales al lobby escucharon ruidos extraños provenientes del mencionado piso por lo que subieron y al llegar a la puerta de entrada de uno de los departamentos, el 205, todavía de ahí emanaban los ruidos que habían escuchado desde el lobby.   Entraron pues a el forzando la puerta, en la sala había algunas manchas de sangre en el piso, además de que se escuchaban unos ronquidos en uno de los cuartos y murmullos en otra ha...

A quien corresponda

Desde el escritorio de Usher Hola, aunque ¿no sé a quien dirigir este texto? Ya que por varias circunstancias no pude conversar como hubiera querido contigo aquel día y no he podido conversar contigo de nuevo. Quiero confesar que aunque suene muy tonto y trillado, fuiste lo mejor que me pasó ese día.  Tengo que empezar mi relato señalando que el día empezó mal cuando tuve que batallar para poder salir de mi departamento con destino a mi trabajo y para continuar la mala racha había olvidado un documento muy importante en la mesa del comedor. Cuando llegué al Metro afortunadamente nada pasó fuera de lo normal, digo, ya sabes, las colas interminables para comprar los boletos, y luego más interminables a la hora de ingresar a los andenes, y aunque al llegar al trasbordo, un extraño presentimiento me invadió de que esto se podría poner peor, de pronto apareciste tú, una chica hermosa de amarillo. Fue en el andén en la dirección a mi trabajo donde te alcancé y un "hola" apareció me...